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Guía de Compra de las Mejores Ollas Express en 2020

Mejores Ollas Express

Un aliado en la cocina, una herramienta que permite reducir a la mitad los tiempos de cocción manteniendo el sabor y los principios nutricionales de los alimentos es la Olla express. Una ventaja, en la rapidez de preparación, es claramente “bienvenida” en una sociedad como la actual, marcada por ritmos frenéticos que dejan poco espacio para las actividades cotidianas normales.

Nuestras Recomendaciones:

MAGEFESA PRACTIKA PLUS

Monix Quick

Monix Quick

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Monix Quick es una olla a presión hecha del mejor acero inoxidable 18/10 de 5,3 mm de grosor y una capacidad total de 6 litros, dada la naturaleza de sus materiales es una olla perfectamente apta para el lavavajillas, y como su fondo es de triple capa es perfecta para todo tipo de fuegos, eléctricos, vitrocerámicas, gas, inducción etc…

Además este modelo es extremadamente sencillo de usar y debido a su composición te ayudará a ahorrar hasta un 70% de tiempo y energía mientras cocinas los alimentos y su triple sistema de seguridad la hace perfectamente segura y preparada para un uso continuo. Por último cabe decir que es una olla con dos niveles distintos de presión uno para vegetales y otro perfecto para carnes, en resumen esta olla express es perfecta para cualquier hogar, capaz de adaptarse a todas las recetas y todo por un increíble precio.

BRA Olla RÁPIDA Vitesse

BRA Olla RÁPIDA Vitesse

La olla exprés Vitesse de la conocida marca Bra está cada vez más presente en nuestros hogares y con razón además. Fabricada en un cuerpo de acero inoxidable 18/10, y con distintos tamaños disponibles, cuenta con un fondo difusor de calor que permite que la olla se caliente más rápidamente que las ollas convencionales para alcanzar así la temperatura deseada en el menor tiempo posible, además de esto también cuenta con un mango y una asa termoresistentes que evitaran que se calienten cuando la olla suba su temperatura interior, por lo que podremos coger la olla directamente para retirarla del fuego sin miedo a quemarnos. La seguridad de esta olla es un tema que no debe preocuparnos, ya que cuenta con 4 sistemas distintos de seguridad, 3 sistemas de seguridad a presión y uno de bloqueo de apertura cuando la presión en el interior exceda un límite. En resumen si lo que buscamos un modelo top ventas mundial es eso mismo es lo que nos ofrece el modelo Vitesse, gran calidad y robustez a un precio más que razonable.

Monix Quick – Set de Dos Ollas

Monix Quick – Set de Dos Ollas

Monix Quick- Ser de Dos ollas exprés, este producto es un pack de dos ollas Monix Quick, ambas cuentan con la misma composición de acero inoxidable 18/10 con unos 5.3mm de espesor que hace que la olla sea perfectamente apta para su limpieza dentro del lavavajillas. Su triple fondo difusor la hace apta para todo tipo de cocinas desde las de gas hasta las de vitrocerámica, además el revestimiento de su fondo hará que sea extremadamente sencilla de limpiar ya que evita que los alimentos y la suciedad se adhieran. El mango cuenta un selector de presión que nos ayudará a desvaporizar la olla tan deprisa como nosotros deseemos, hay que añadir que la olla dispone de piezas reemplazables por lo que no deberemos de preocuparnos en caso de que alguna de estas se rompa. En conclusión he de decir que es una excelente compra ya que en vez de recibir una, recibiremos dos ollas Monix Quick que ayudaran a completar un juego de complementos perfectos para nuestra cocina.

Monix Classica

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Disponible en capacidades de 4,6,8 y 10 litros, esta olla exprés nos ayudará a cocinar los alimentos en solo un tercio del tiempo de lo que tardaríamos en una olla de sistema tradicional, además los materiales que componen su fondo nos ayudan a preservar todos los nutrientes de la comida que preparemos con esta olla. Cuenta con asas y pomo termoresistentes por lo que no debemos preocuparnos al manipular la olla cuando la acercamos o la retiramos del fuego. La Monix Classica cumple la normativa de seguridad establecida por la UE para este tipo de productos así que debemos tener en cuenta que si decidimos comprarla estaremos comprando un producto extremadamente seguro y con garantías de ello.

Magefesa Star

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Poco podemos decir de la marca española Magefesa que no se sepa ya, por eso no es de extrañar que esté presente entre las ollas express top 5 más vendidas. El modelo Star está compuesta por acero inoxidable 18/ 10 lo que la hace resistente a todo tipo de fuegos, además de esto su composición hace que el fondo de la olla sea capaz de distribuir el calor a su interior de manera más rápida y eficiente que otras ollas del mercado, su fondo especialmente antiadherente permite que sea muy fácil limpiarla a mano aunque también la hace resistente al lavavajillas, dispone también de asas atérmicas que evitarán que esta se caliente mientras cocinamos y también de tres sistemas de seguridad que harán de nuestra olla exprés un eficiente y seguro utensilio con el que cocinar tantos platos como queramos.

La historia de la olla exprés

Historia de la olla exprés

El instrumento en cuestión es la olla a presión, ahora muy extendida y utilizada, que tiene sus raíces a finales del 1600, en Francia. Su inventor fue Denis Papin (1647-1712), médico, matemático y físico, que tras completar una serie de estudios sobre el vapor, presentó en 1679 la patente del  “cocinador a presión” – un envase con cierre hermético calentado desde el exterior, en el que colocar los alimentos para una rápida cocción de estos.

Había observado que el vapor liberado por el calentamiento del agua era 1700 veces mayor que el del agua líquida: el calentamiento del agua en un recipiente cerrado formaba una presión y alcanzaba una temperatura muy superior a la de 100 ° C, es decir, el agua hirviendo al aire libre. Los alimentos eran cocinados en una olla cerrada, por lo que se cocinan mejor, más rápido y con menos consumo de energía.

Equipado con una válvula que permitía que el vapor se ventilara cuando la presión era excesiva, el mencionado “digestor” “hacía digeribles muchas cantidades de alimentos, incluidas las carnes más duras”, como escribió el propio Papin.

La invención fue dictada por el deseo de permitir a las clases más pobres extraer nutrientes de la cocción de los huesos o de los residuos de la matanza, como lo demuestra el título de su obra: “Proceso de cocción de los huesos y de cualquier tipo de carne con menos tiempo y menos gasto”, publicado en 1679. Desafortunadamente, las buenas intenciones del versátil erudito francés no fueron suficientes para darle al “cocinador” el merecido éxito que se merecía. No fue hasta los primeros veinte años del siglo XX cuando aparecieron en el mercado las primeras ollas a presión: en 1927, de hecho, la empresa alemana Silit lanzó al mercado un prototipo y, tras la Segunda Guerra Mundial, la empresa francesa SEB patentó un modelo mejorado. Desde los años 50 hasta nuestros días, las ollas a presión se han convertido cada vez más innovadoras y tecnológicamente avanzadas, fruto de constantes estudios e investigaciones.

Una valiosa ayuda en la preparación de carnes hervidas, y verduras que “luchan” para cocinar rápidamente, el instrumento en cuestión, gracias a las altas temperaturas de cocción, mejora la digestibilidad de los cereales y legumbres, sin perder las vitaminas termolábiles.

Además, la presencia de accesorios suministrados con la olla a presión, accesorios destinados a facilitar la cocción de diferentes alimentos: la cesta para cocer al vapor, la parrilla para reducir el efecto hervido de la carne, el “frenado” de su contacto con el agua, y el cuenco para la preparación de tartas, pudines, cremas, timbales y verduras.

Desventajas

Desventajas de la olla exprés

En cuanto a las desventajas, se refiere a los tiempos de cocción: es cierto que son menores, pero deben calcularse a la perfección, ya que incluso 2 ó 3 minutos más se traducen en alimentos quemados o cocidos.

La olla a presión tiene un costo más alto – no asequible para todos los bolsillos – que la olla clásica. Y requiere un mantenimiento regular.

Por último, no todos los alimentos se pueden cocinar con este tipo de olla: podemos mencionar las legumbres frescas o germinadas, o los alimentos que requieren un tiempo de cocción muy corto, como las hierbas y los calabacines, o incluso las grasas sensibles al calor, como el aceite de girasol.

Mantenimiento

Mantenimiento de la olla exprés

Uno de los puntos que no es realmente favorecedor a la olla a presión es su mantenimiento, que, aunque sencillo, debe llevarse a cabo con cuidado y constancia. El mantenimiento es especialmente importante en el caso de las válvulas, que deben estar siempre limpias y libres de cuerpos extraños para garantizar el correcto funcionamiento de la olla a presión. Veamos, por lo tanto, cómo proceder en este sentido.

La válvula de operación (también llamada válvula de ventilación) debe limpiarse después de cada lavado, desenroscándola y eliminando la suciedad acumulada, y soplando en ella, si es necesario. Si es necesario, también puede usar un cepillo de dientes duro y un poco de vinagre, o incluso una aguja, si hay restos significativos.

Limpieza.

Limpieza de la olla exprés

En cuanto a la limpieza de la válvula de seguridad, basta con comprobar en cada lavado que la tapa de goma se pueda expulsar fácilmente y que no haya un exceso de suciedad a su alrededor. Con una cierta periodicidad, entonces, esta válvula debe ser extraída, lavada bajo un chorro de agua corriente, y lubricada con aceite comestible, para facilitar la reinserción.

La junta de goma de la tapa, si se consume, debe ser reemplazada; para promover su integridad con el tiempo, se sugiere engrasarla con grasa de cocción, después de cada uso, o al menos una vez al mes. Por último, a diferencia de la olla a presión, ni la tapa ni la junta deben lavarse en el lavavajillas.

El lavado de la olla a presión es fácil e inmediato: basta con utilizar el clásico detergente para vajilla, evitando el uso de detergentes demasiado agresivos o esponjas abrasivas, que podrían dañar el interior de la olla. También es aconsejable almacenarlo sin tapa, para no comprometer su estanqueidad y evitar la sedimentación de olores desagradables. Si esto sucede, la situación puede resolverse fácilmente: basta con hervir un poco de agua y vinagre en la olla durante unos minutos.

Qué olla a presión elegir: los parámetros a seguir

Qué olla a presión elegir

Además del presupuesto disponible en la elección de una olla a presión deben considerarse parámetros precisos y específicos, que determinarán cuál será la mejor compra para tus necesidades. Consideremos cada uno de estos parámetros individualmente, a continuación.

Volumen:

Generalmente expresado en litros, puede oscilar entre un mínimo de unos 2L y un máximo de unos 15, y es el primer factor a tener en cuenta a la hora de tomar la decisión de comprar una olla a presión, ya que está estrechamente relacionado con el número de miembros de tu familia. Para individuales o parejas, la olla a presión ideal es de 3/5L, mientras que para familias numerosas será necesario optar por una de 8/12L. Otra cuestión, sin embargo, es la clásica compra “en perspectiva de futuro”, dictada por la necesidad de utilizar este instrumento también en presencia de invitados, una necesidad que requerirá, para ello, un mayor volumen. Destacamos, en este sentido, la disponibilidad de modelos en muchos tamaños, así como prácticos sets: con una sola compra, por ejemplo, se pueden tener dos ollas a presión de diferentes tamaños que tienen la misma tapa común, u ollas para apilar para conseguir un mayor volumen.

Composición de los materiales:

Composición de los materiales

Normalmente aluminio o acero. Sin embargo, el aluminio, que es ligero y barato, puede oxidarse con el tiempo y, por lo tanto, ser menos duradero. Por otra parte, el acero, aunque más caro, tiene la gran ventaja de soportar altas temperaturas y de ser un material no tóxico en contacto con líquidos o alimentos: por lo tanto, es perfecto para ollas a presión que se utilizan constantemente.

Tiradores:

Se prefieren los mangos de metal, seguidos de los de baquelita -un material resistente al calor- y luego los de plástico. Si eliges mangos que no sean de metal, es aconsejable optar por mangos extraíbles – una posibilidad que ofrecen algunos modelos – que permiten lavar en el lavavajillas sin riesgo de daños.

Tecnología:

Tecnología de ollas de presión

Este término se refiere principalmente a la válvula que controla la liberación de vapor durante la cocción y, por lo tanto, la presión dentro de la olla. En algunos tipos la válvula es simple, en otros tiene dos posiciones: una liberará más vapor, cocinando con menos presión, y será adecuada para alimentos más delicados; la otra, sin embargo, cocinará con más presión, reduciendo significativamente el tiempo de cocción. La tecnología también incluye el mecanismo de apertura/cierre de la tapa, que en algunos casos es bastante difícil o complicado. Se venden algunos modelos de fácil apertura, lo que garantiza un indudable ahorro de tiempo, así como una mayor “firmeza” en el uso.  Y de nuevo, cuando nos referimos a la tecnología de evaluación al elegir una olla a presión, debemos mencionar la olla express con pantalla y  temporizador. La primera, capaz de personalizar el tipo de preparación, o de elegir el tipo de cocción preferido entre determinados programas; la segunda, por el contrario, es perfecta para ajustar la hora de inicio de la cocción, o para fijar de antemano los tiempos de duración, interrumpiendo así automáticamente el funcionamiento.

Fuentes de calor:

Fuentes de calor de ollas de presion

Cada olla, y por lo tanto también la olla a presión – teniendo en cuenta, por supuesto, las funciones y los diferentes métodos de preparación – está en el mercado con bases con un recubrimiento adecuado para diferentes fuentes de calor. Este factor es especialmente importante para la compra de una olla como la que nos ocupa, dado el creciente uso de placas de inducción. Muchos modelos de ollas a presión son compatibles con la mencionada cocción y, por lo tanto, si la diferencia de precio no es sustancial, sería conveniente invertir en una olla también adecuada para esta cocción, con vistas, por ejemplo, a sustituir su cocina o trasladarla.

Sin perjuicio de los parámetros anteriores, cada olla a presión debe cumplir con las estrictas normas de la Unión Europea, y la indicación UNI EN 12778 en el envase garantiza el cumplimiento por parte del fabricante. En el momento de la compra es necesario verificar la visibilidad completa de la marca, el estándar aplicado y la capacidad máxima, que no puede exceder los 25L.

Cómo y cuándo cocinar con la olla a presión

Cuándo cocinar con la olla a presión

Una vez explicados los principios de funcionamiento de la olla a presión y sus características sustanciales, así como las operaciones necesarias para su correcto mantenimiento, es el momento de examinar, en particular, los métodos de cocción y los tiempos relacionados con los mismos. Se trata de un tema de indudable importancia, ya que llega al “corazón” del tema en cuestión, destacando lo que “marca la diferencia” con la olla tradicional que todos conocemos y tendemos a utilizar con mayor frecuencia.

La olla a presión permite una gran variedad de cocciones: las más comunes son las de hervir y cocer al vapor, que requieren una cesta, pero también se pueden cocinar los alimentos en lámina, estofados o guisados, o al baño maría, utilizando un recipiente hermético y resistente al calor (como cerámica o vidrio templado, por ejemplo).

También es ideal para esterilizar tarros caseros de mermelada o salsa de tomate, cuidando que no se muevan durante la ebullición. Una vez colocado en la olla, sólo tiene que añadir 500 ml de agua.

Cuando se utiliza la olla a presión, cuando está casi cocida la comida, el contenido y la olla deben enfriarse y volver a su temperatura normal, antes de que el dispositivo de seguridad permita que se abra. Esto se puede hacer lentamente, extinguiendo la llama, o más rápidamente, activando la válvula que libera el vapor. También puede colocar la olla a presión bajo un chorro de agua fría.

Los tiempos de cocción -que, como ya se ha dicho, representan una ventaja indiscutible- pueden variar de una olla a otra, pero generalmente se reducen a un tercio. A continuación se indican los tiempos de cocción de determinadas “categorías” de alimentos, que se refieren a cantidades “estándar” de 1 kg. Ni que decir tiene que para grandes cantidades, llevará más tiempo. Queremos señalar que el tiempo de cocción comienza cuando la olla a presión está bajo presión y, por lo tanto, cuando se oye el silbido.

Comencemos con los diferentes tipos de platos que se pueden en la olla a presión, entre tantos podemos observar algunos de las principales legumbres como por ejemplo el tiempo de cocción de las lentejas en la olla express.

Cordero, cerdo y cabrito: 18-22 minutos

Pato y faisán: 20-25 minutos

Conejo: 15-18 minutos

Pintada: 28-30 minutos

Carne de res: 30-35 minutos

Pollo nuevo: 12-15 minutos

Pollo: 18 minutos

Ternero: 25-30 minutos

Asado con sangre: 6-8 minutos

Asado mediano: 8-10 minutos

Carne asada cocida: 10-12 minutos

Ahora es el momento de las carnes hervidas, que deben ser cocinadas en el agua.

Carnes hervidas

Cotechino y pollo: 20-25 minutos

Cerdo, cabeza y pies, pulpa de ternera y pata de gallo: 25-30 minutos

Lengua de la carne de res: 60 minutos

Pulpa de carne de res: 45-50 minutos

Pollo: 18-20 minutos

Lengua de ternera: 30-35 minutos

Cabeza de ternera: 30 minutos

Para los estofados, aquí están las referencias:

Para los estofados

Cordero, cabrito, cerdo, huesos, agujeros, carne de res, pollo, ternera: 25-30 minutos

Conejo y callos (ya cocidos): 15-20 minutos

Liebre: 30 minutos

Carne de res: 50 minutos

Ganso: 45 minutos

Huesos de ternera: 12-15 minutos

Para el pescado, añade un par de vasos de agua antes de cocinarlo en una olla a presión.

Para el pescado

Anguila y bacalao: 8-10 minutos

Langosta y trucha: 8-12 minutos

Carpa, mejillones, almejas, camarones, langostinos y percas: 4-6 minutos

Pólipos: 15-20 minutos

Sepia: 2-4 minutos

Sopa de pescado: 6-8 minutos

Las legumbres secas deben cubrirse completamente con agua.

Legumbres en olla de presión

Garbanzos: 20-30 minutos

Frijoles y habas: 30-40 minutos

Lentejas: 12-15 minutos

Guisantes: 18-25 minutos

El arroz tarda de 5 a 7 minutos en cocinarse. El agua a añadir debe ser el doble que el propio arroz (en volumen, no en peso).

La fruta seca requiere la adición de 1-2 vasos de agua.

Fruta seca en ollas de presión

Albaricoques, manzanas y melocotones: 4-6 minutos

Castañas: 30-40 minutos

Higos: 10-12 minutos

Ciruelas: 8-10 minutos

Para la fruta fresca añadir ½ vaso de agua, 1 máximo.

Albaricoques, cerezas y melocotones: 2 minutos

Manzanas: 5 minutos

Peras: 3 minutos

En cuanto a las verduras frescas, si están hervidas, necesitará una cantidad de agua para cubrirlas completamente. Si se cuece al vapor, necesitará 1 ó 2 vasos de agua usando la canasta de vapor.

Espárragos, berenjenas picadas, puerros: 4-6 minutos

Remolachas enteras, coliflores enteras: 8-12 minutos

Remolacha cortada, judías verdes frescas: 15-18 minutos

Acelga, coliflor en racimos, coles de Bruselas, judías verdes, calabaza en trozos: 4-5 minutos

Brócoli, alcachofas en trozos o alcachofas nuevas, nabos en trozos: 8-10 minutos

Alcachofas enteras: 10-12 minutos

Cardoons: 12 minutos

Zanahorias picadas, espinacas: 3-4 minutos

Zanahorias enteras, cebollas, patatas en trozos: 5-6 minutos

Repollo, costillas, papas nuevas, apio en trozos: 6-8 minutos

Patatas enteras, nabos enteros: 10-15 minutos

Pimientos en rodajas: 15 minutos

Guisantes: 2-5 minutos

Tomates en trozos: 3-5 minutos

Col de Milán en trozos: 5-8 minutos

Calabacines: 2-3 minutos

Instrucciones de uso de la olla a express: una guía paso a paso.

Uso de la olla de presión express

Como se mencionó anteriormente, el uso de la olla a presión es bastante fácil. A continuación se analizan específicamente los pasos a tener en cuenta para una correcta utilización.

Comienza vertiendo en la olla en cuestión una cantidad variable de agua en función de los alimentos que se vayan a cocinar, la cantidad de agua oscila entre un mínimo de 250 ml y un máximo de 2/3 de la altura de la propia olla. Es importante no exceder el nivel indicado por la muesca dentro del envase, y no sobrellenar la olla, para evitar que el alimento bloquee la válvula de seguridad.

Después de haber introducido los alimentos deseados, cerrar con la tapa herméticamente cerrada, apoyándola en la olla siguiendo las guías de fijación adecuadas; a continuación, bajar el mango, asegurándose de que la tapa está cerrada.

A continuación, coloque la olla a presión a fuego alto. Después de unos minutos, la válvula de operación producirá el silbato clásico y el vapor comenzará a escapar, y es a partir de ese momento cuando se debe bajar la llama y calcular el tiempo de cocción. Si, después de bajar la llama, sigue oyendo un silbido fuerte, tendrá que reducir la temperatura, que obviamente es demasiado alta.

Una vez finalizado el tiempo de cocción, apaga el fuego y deja caer la presión abriendo la válvula de ventilación. Sólo después de que el vapor se haya escapado completamente, se puede abrir la tapa.

Hay que tener en cuenta que hasta que la válvula de ventilación esté cerrada, la cocción continuará: por lo tanto, se recomienda retirar la olla a presión del fuego un par de minutos antes, para evitar que los alimentos se quemen.

¿Una buena compra?

Mejor olla de presión

Es una herramienta ya muy extendida y utilizada en la cocina, que permite cocinar los alimentos mucho más rápido, sin perder sabor y nutrientes, como hemos visto. Pero, ¿también es una herramienta segura? Esta es una pregunta bastante frecuente, que justifica la todavía actual “reticencia” y desconfianza hacia la olla a presión. Muchas personas no usan la olla a presión porque temen que explote o cause accidentes domésticos. Por lo tanto, arrojemos algo de luz sobre este punto.

Sí, la olla a presión es un dispositivo seguro, y esta seguridad está garantizada por la válvula de ventilación especial, ya mencionada anteriormente. Se trata de un mecanismo sencillo pero a la vez de primera importancia: un pequeño orificio sostenido por una pesa metálica cuidadosamente calibrada, para permitir que, una vez alcanzada una cierta presión en el interior de la olla, sea movido por los gases. De esta manera se libera el agujero dando salida al exceso de vapor, cuya liberación se “manifiesta” por el clásico murmullo de la olla a presión: esta última “advierte” que la temperatura ha alcanzado el “nivel” ideal y que es necesario minimizar la potencia del fuego.

Además de la válvula de purga, la olla a presión está equipada con otra válvula, la válvula de seguridad, que se ajusta para abrirse a una presión más alta. Consiste en una tapa de goma que se empuja cuando la presión interna es excesiva, dando lugar a otra posibilidad de fuga del vapor.

Dicho esto, hay algunas reglas sencillas a seguir cuando se utiliza una olla a presión, que se explican a continuación.

Evita colocar recipientes o latas selladas dentro de la olla a presión para no correr el riesgo de reventarlos debido a la alta presión interna.

Asegúrate de que el diámetro de la fogón sea igual o menor que el fondo de la olla.

Llena la olla a presión con una pequeña cantidad de líquido antes de ponerla en la llama, de lo contrario la comida se quemará. Vale la pena repetir, en este párrafo, que la cocción con olla a presión no puede separarse del uso de una cierta cantidad de agua, cantidad que varía según los alimentos y el tipo de cocción deseada. En cualquier caso, como se ha indicado anteriormente, la olla a presión nunca debe llenarse a más de ¾ de su capacidad, para evitar que el líquido hirviente, o la espuma, entre en contacto con la válvula de venteo, impidiendo su funcionamiento normal.

Lee detenidamente el manual de instrucciones suministrado, que suele incluir los tiempos de cocción de los distintos alimentos, que, sin embargo, pueden variar en función de la cantidad de alimentos y agua utilizada.

Apaga la llama y espera unos instantes antes de abrir la olla a presión una vez terminada la cocción (y, si es posible, abra la válvula de funcionamiento para que salga el vapor). Nunca retires la tapa herméticamente cerrada durante la ebullición, para evitar que el contenido de la olla, empujado por la presión interna, se desborde. Finalmente, al final de la cocción, es posible colocar la olla a presión, aún cerrada, bajo el agua corriente para que se enfríe más rápidamente y para que se condense el vapor del interior.

Costes y mejores marcas de la olla a presión

Mejores marcas de la olla a presión

Es una de las cosas a tener en cuenta a la hora de decidirse a comprar una olla a presión, que sin duda tiene su “por qué”, determinando la tendencia hacia un modelo y no hacia otro. Sí, pero ¿cuáles son los costos de la olla en cuestión? Variables por supuesto, y dependientes de varios factores, ya que va desde un mínimo de 50/60 euros para una pequeña capacidad, hasta un máximo de 200 euros para una grande y tecnológicamente avanzada.

La elección, por supuesto, dependerá no sólo de la cantidad de dinero que tengas, sino también de tus necesidades, dictadas por el número de miembros de la familia, o el uso previsto del propio instrumento, como ya se ha mencionado anteriormente. Si la olla a presión es un regalo, hay que tener una idea clara del destinatario del regalo, de sus hábitos, de su familiaridad con la tecnología y también de sus “datos personales”: si es una persona mayor por ejemplo, sería mejor evitar un modelo supertecnológico, poco práctico y no realmente indicado.

Y llegamos a las marcas a las que dirigir sus preferencias. Líder mundial en la producción y venta. La olla express Magefesa está a la vanguardia,seguida por Lagostina con su marca CE que garantiza el cumplimiento de las normas de seguridad de la UE. Pero también Barazzoni, el alemán Fissler y el WMF son casas excelentes en las que se puede confiar.

Fabricantes como Fissler y WMF presumen de ollas a presión muy fuertes y duraderas, prefieren un sistema de cierre de tapa diferente, no de arriba abajo, sino en el sentido de las agujas del reloj (cierre) y en el sentido contrario (apertura). Lagostina, por su parte, de entre la amplia gama de modelos y tipos de precios, opta por una tapa flexible, que se introduce en el interior del borde de la olla: esta tapa asegura un cierre hermético gracias a una junta de goma situada en la parte inferior del borde de la maceta.

Tipos

Existen diferentes tipos de ollas a presión, dependiendo de sus características y de las necesidades a las que se destinan. Los examinamos individualmente en los siguientes párrafos. El pote en cuestión, además, puede presentar similitudes con otros dispositivos que realizan algunas de sus funciones: para evitar confusiones en este sentido, por tanto, destacaremos las diferencias debidas.

Olla a presión simple y olla tecnológica

Olla a presión simple y olla tecnológica

Además de las simples ollas a presión, existen otras equipadas con pantallas digitales y temporizadores, que permiten programar la olla o cambiar la programación durante la cocción.

Las primeras son más adecuadas para quienes no están familiarizados con la tecnología, mientras que las segundas, con un coste más elevado, cuentan con un diseño más moderno: la elección entre las dos opciones no sólo viene dictada por la cantidad disponible, sino también por el uso que se pretende hacer de ella.

Modelos de inducción

Modelos de ollas de presion por inducción

Como se explica en el apartado dedicado a los parámetros a seguir en la elección de una olla a presión -bajo el epígrafe “fuentes de calor”- muchos modelos de la olla en cuestión son compatibles con la cocción por inducción. Pero, ¿qué es la cocina por inducción?

Representa una de las mayores innovaciones de los últimos tiempos y también uno de los sistemas más avanzados desde el punto de vista energético, ya que la dispersión de energía por inducción es menor y el tiempo dedicado a la cocción disminuye. Veamos brevemente cómo funciona.

La inducción es un tipo de cocción que utiliza un fuerte campo magnético capaz de “activar” las moléculas ferrosas presentes en las ollas, generar calor y transmitirlo a los alimentos. Esto explica por qué la placa de inducción cocina sin llama – como en las cocinas de gas – o calor – como en las cocinas eléctricas que utilizan un calentador o lámparas halógenas.

Es el fondo de la olla el que “inicia” el campo electromagnético, de modo que sólo la olla misma recibirá calor. Con un menor riesgo de quemaduras -porque la zona de cocción permanece completamente fría- y un menor consumo de energía -precisamente porque, como se acaba de señalar, el calor se libera directamente en el fondo de la olla, sin dispersión-. El resultado es una reducción de los tiempos de cocción, como ya se ha mencionado, y una cocción homogénea, gracias a la distribución uniforme del calor en todo el fondo de la olla.

Para poder reconocer las ollas aptas para la cocción por inducción, basta con verificar la presencia de un símbolo similar a una espiral -el símbolo del solenoide- que denota la posesión del requisito esencial, es decir, el fondo plano y magnético. En cualquier caso, es posible comprobar la magnetización del fondo del pote utilizando un imán: si éste permanece unido a la base, será un pote apto para la cocción por inducción.

En vista de las ventajas de este tipo de cocción -ahora destacadas- debemos señalar, como desventajas, un coste superior al normal para la compra y la instalación, y un mantenimiento más largo y preciso en comparación con las placas vitrocerámicas tradicionales. Además, por supuesto, la necesidad de “equiparse” con utensilios de cocina especiales, con un fondo suficientemente alto y magnético para permitir la conducción termodinámica.

Olla a presión de microondas

Olla a presión de microondas

Un tipo particular de olla a presión diseñada para hornos de microondas, está hecha de material plástico resistente al calor y, desde un punto de vista estético, se encuentra “a medio camino” entre los recipientes de comida y los sistemas de cierre hermético de la olla a presión con el respiradero clásico. Más ligero que el modelo de olla de acero inoxidable, tiene los mismos principios de funcionamiento y métodos de uso que la olla a presión.

Por lo que respecta a este último, en particular, basta con colocar todos los ingredientes en el recipiente, añadiendo el último líquido, ya sea agua, salsa de tomate, caldo u otro. Después de haber introducido también sal, pimienta y especias, y cerrado herméticamente la olla, la misma va insertada en el microondas: la temperatura, en este caso, está entre 700 y 900W, según la tipología de olla y de receta elegida.

Perfecta para la preparación de sopas, verduras, guisos, pero también de pasta simple, la olla a presión de microondas mantiene la calidad de los ingredientes y las propiedades nutricionales de los alimentos, reduciendo los tiempos de cocción. Tampoco requiere la necesidad de remover y supervisar durante la cocción. El microondas emitirá la señal acústica al final del ciclo.

Modelos eléctricos

Modelos de Olla a presión eléctricos

La olla a presión eléctrica es especialmente apreciada porque permite cocinar casi siempre en la mitad del tiempo que normalmente se necesita, lo que hace que los platos sean más ligeros. Sopa de legumbres, yogur griego, pero también huevos duros y arroz pilaf son sólo algunos de los platos que se pueden hacer con este dispositivo.

Patentada en 1991, la olla a presión eléctrica ha aumentado sus funciones a lo largo de los años, eliminando riesgos -gracias a sensores que controlan la temperatura y la cantidad de presión- y convirtiéndose en el “emblema” de quienes tienen poco tiempo pero no quieren renunciar a los alimentos frescos y sanos.

Independientemente de la placa de cocción, esta olla recibe el calor necesario para cocinar de la base eléctrica, lo que permite su programación y funcionamiento sin necesidad de control. Una vez introducido el alimento en el recipiente, de hecho, y ajustado el programa deseado, basta con pulsar un botón y la olla a presión eléctrica se encargará del resto, apagándose de forma autónoma cuando se alcance el tiempo de cocción seleccionado.

Olla a presión y vaporizador: características y diferencias

Olla a presión y vaporizador

Con la cocción al vapor, representan dos excelentes soluciones para una cocción sana, manteniendo inalterados los principios nutricionales de los alimentos: la olla a presión y el vaporizador; sin embargo, si bien se utiliza el mismo principio básico, existen diferencias de funcionamiento y estructura.

Al igual que la olla a presión, el vaporizador también utiliza la evaporación de los líquidos de cocción en un ambiente caliente para hacer diferentes platos: mucho más sencillo que el primero, sin embargo, utiliza un calentador eléctrico en la caldera para calentar el agua y generar vapor, que sube de forma natural “llegando” a los alimentos que se encuentran en una o más cestas por encima de la caldera.

La olla a presión, que funciona de forma mucho más compleja – como se ha ilustrado anteriormente – puede actuar como un vaporizador – a través de la cesta adecuada – pero también puede cocinar para hervir directamente y de otras maneras (como por ejemplo, cocer al vapor o a la brasa).

Otra diferencia entre los dos dispositivos, por lo tanto, radica en la mayor versatilidad de la olla a presión, que también le permite cocinar sopas de legumbres o verduras y caldos. El vaporizador, de hecho, aunque es perfecto para verduras al vapor y carne blanca o pescado, no es utilizable para todos los alimentos, debido al fondo perforado. Y de nuevo, el vaporizador tiene un coste menor, pero al mismo tiempo es más frágil: hecho en su mayor parte de plástico, es de hecho por esta razón menos duradero en el tiempo. Donde la olla a presión, de acero o de aleaciones muy sólidas, garantiza solidez y longevidad. Por último, sin olvidar la rapidez con la que se pueden preparar platos que de otra forma requerirían más tiempo, lo que convierte a la olla a presión en la solución de elección para aquellos que quieren ahorrar tiempo en la cocina.

Olla a presión y olla lenta: las características distintivas.

Olla a presión y olla lenta

Es posible que se incline a confundir los dos electrodomésticos, ya que ambos están destinados a ahorrar tiempo en la cocina, pero en realidad, en común, entre la olla a presión y la de cocción lenta, hay muy poco.

La primera, de hecho, se basa en la cocción a alta temperatura y acelerada, en virtud de un aumento de la presión en su interior que reduce significativamente el tiempo de preparación de los platos. El cocedor lento, en cambio, es una olla eléctrica capaz de cocinar a baja temperatura y de forma lenta y controlada (de 4 a 12 horas). La temperatura interna, es decir, durante la cocción, nunca alcanzará los 100 ° C o hirviendo, pero siempre se mantendrá un poco más baja. La elección será entre dos -o a veces tres- temperaturas de cocción: baja (baja, alrededor de 100°C) o alta (alta, alrededor de 150°C), una gama que le permite adaptarse a los más variados tipos de alimentos a preparar.

De la forma clásica de una olla con tapa, la olla de cocción lenta es accionada por electricidad y tiene un recipiente interior extraíble, en la mayoría de los casos recubierto de cerámica, un material que puede conducir el calor de manera óptima y distribuirlo de manera uniforme.

Nacido en los Estados Unidos y muy apreciado por su característica de permitir la cocción programada de alimentos, el aparato en cuestión ha sido diseñado para aquellos que pasan muchas horas fuera de casa. Práctico y seguro, permite dejar los alimentos para cocinar durante 4-6 horas sin necesidad de estar presente y mezclar: el temporizador apaga automáticamente la cocción lenta al terminar la cocción y mantiene los alimentos calientes, ¡listos para ser disfrutados a su regreso!

Ideal para guisos, sopas, caldos, pero también para risottos, fondue o pudines, es muy fácil de usar: basta con verter los ingredientes en el recipiente y seleccionar el tiempo de ignición y la temperatura en función del resultado que se quiera obtener.